¿Por qué se rompe o se desgasta la cinta de la persiana?
La cinta es de las piezas que más trabajan en una persiana manual: cada subida y bajada la somete a roce y tensión, por eso se deshilacha, se endurece o se corta con el tiempo. También influye que el pasacintas, la polea o el recogedor estén descolocados, porque hacen que la cinta roce y se gaste antes.
La persiana no sube bien o sube torcida, ¿qué conviene revisar?
Además de la cinta, conviene comprobar el recogedor, el pasacintas, la polea, el eje, los flejes o tirantes y los topes. Si una pieza está desgastada o descolocada, la persiana puede pesar, subir torcida o bajar de golpe. Forzar la cinta puede romper el recogedor o soltar los flejes, así que lo seguro es revisar el cajón.
¿Solo se cambia la cinta o hay que mirar más piezas?
Se cambia la cinta, pero antes se revisa el resto del mecanismo para que la cinta nueva no vuelva a trabajar mal. Si el recogedor, la polea o los flejes están en mal estado, cambiar solo la cinta no resuelve la avería de forma duradera.
¿Qué información conviene enviar para valorar una avería?
Ayuda mucho indicar el barrio o la zona, enviar una foto por WhatsApp de la cerradura, el bombín, la puerta, la cinta o el recogedor, describir el problema (no abre, gira mal, cinta rota, persiana atascada) y comentar la disponibilidad horaria. Con eso se puede orientar mejor la reparación antes de la visita.